Samurai

Delicadas escamas, como purpurina mate, componen un estampado japonés basado en una figura radial tan básica y estilizada que rememora vagamente los rayos de un astro, la sombrilla de una geisha o la corola de una flor. Un motivo decorativo muy básico que se repite con distintas medidas y formas.

Así es esta colección en la que las pequeñas escamas forman superficies como corazas de guerreros medievales, escudos de metales oxidados por las batallas o, simplemente, el caparazón de algún animal mitológico. Los colores que proceden del acabado del metal, gris semioxidado y oro mate, son sobrios, austeros y otorgan a las piezas un aire elegante.

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